Concejo, escabeche y multas
Testimonio de vida
María y Ana María del Río, Emilio Pérez y Bernardo Belvel nos hablan acerca del concejo, de cómo se avisaba a la gente de que se iba a celebrar uno y de cómo se organizaban para cumplir con los trabajos comunales, como el arreglo de los caminos. También nos hablan sobre las boñicas de las vacas y cómo su subasta o su venta podía proporcionar el dinero suficiente para dar vino o escabeche a los habitantes del pueblo. Además, nos hablan de las multas que podían ponerse por no ir al concejo y no presentar una justificación y de las multas de cera que imponían los sacerdotes ante cualquier falta relacionada con Dios. Finalmente, también nos hablan sobre la prohibición de trabajar los domingos durante la dictadura y de cómo se trabajaba a escondidas.
